Divide tu plato en tres partes

La proporción mágica · La mitad del plato: verduras y frutas de todos los colores.
· Un cuarto: cereales integrales o tubérculos (arroz integral, quinoa, boniato, pasta integral, avena).
· Un cuarto: proteínas de calidad (legumbres, pescado, huevos, carne magra, tofu).
· A un lado: una pequeña cantidad de grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos, aguacate).
· A beber: agua. Casi siempre, agua.

Por qué funciona

Porque no exige medir, pesar ni contar. Te educa la vista. Después de dos semanas, tu cerebro empieza a montar platos equilibrados sin pensarlo.

Los seis grupos que merecen un sitio fijo

  1. Verduras: variedad de colores, mínimo dos raciones al día.
  2. Frutas: dos o tres piezas al día, enteras mejor que en zumo.
  3. Cereales integrales: arroz integral, avena, quinoa, pan 100% integral.
  4. Legumbres: tres o cuatro raciones por semana, mínimo.
  5. Proteínas animales: pescado dos o tres veces, huevos, carne magra ocasional.
  6. Grasas saludables: aceite de oliva, frutos secos, aguacate, semillas.

Lo que conviene moderar

Una palabra sobre flexibilidad

Comer bien el 80% del tiempo es muchísimo más sostenible y saludable que perseguir un 100% imposible. La pizza del viernes o el helado del domingo no rompen nada. Lo que rompe la salud es el día a día.

La constancia razonable supera siempre a la disciplina extrema.

Adaptar el método a tu vida

Si haces deporte intenso: aumenta carbohidrato y proteína. Si trabajas sentado: reduce ligeramente la ración de cereales. Si te cuesta perder peso: sube la mitad de verduras a dos tercios. Si te cuesta ganar: añade siempre grasa saludable.

Importante Esta guía es informativa. Si tienes una condición de salud, sigue el consejo de un profesional sanitario o un dietista-nutricionista colegiado.